El mercado de automóviles usados atravesó un mes complicado en julio, registrando una disminución en ventas superior al 12%. Este retroceso pone en foco los desafíos que enfrentan actualmente los operadores del sector y los consumidores interesados en acceder a este segmento.
Desde la Cámara del Comercio Automotor analizaron los motivos detrás de esta caída y señalaron una convergencia de factores adversos. Las promociones en vehículos nuevos se han intensificado y resultan cada vez más competitivas, desplazando parte de la demanda que históricamente se dirigía hacia los autos usados. Paralelamente, las tasas de financiamiento permanecen en niveles elevados, lo que reduce la accesibilidad al crédito y afecta las decisiones de compra.
La negativa de los vendedores a ajustar precios, pese a la menor demanda, es otro elemento que compone el panorama crítico. Mientras los compradores son más cautelosos, los propietarios de usados mantienen expectativas de precio que no siempre se alinean con la realidad del mercado, generando fricciones en las transacciones.
El contexto del mes también resulta determinante. Julio históricamente presenta una actividad comercial menor en el rubro automotor. La cercanía del Mundial y el período de vacaciones invernales son variables que, recurrentemente, provocan que los consumidores difieran grandes compras.
La Cámara del Comercio Automotor considera que esta situación, aunque desafiante, puede mejorar en los próximos meses cuando algunos factores estacionales se disuelvan. Sin embargo, mantiene cierta preocupación respecto de cómo las tasas de financiamiento elevadas continuarán impactando en el dinamismo del mercado de usados hacia adelante.
Imagen: Shane Ryan / Unsplash – Con informacion de Perfil


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