El mercado cambiario registró este miércoles una jornada de alta tensión cuando la cotización del dólar avanzó hacia el piso de $1.500, en un contexto donde vencimientos significativos de títulos Lelink generaron un recalentamiento que modificó la operatoria del Banco Central.
La confluencia de obligaciones que llegaron a su fecha de pago disparó una demanda puntual pero intensa de moneda extranjera. Inversores y deudores que necesitaban cancelar sus compromisos presionaron al alza el tipo de cambio durante las operaciones.
El Banco Central transitaba una fase de acumulación ordenada de reservas a través de compras sostenidas de dólares. Sin embargo, la magnitud de la presión cambiaria producto de estos vencimientos hizo insostenible mantener ese esquema sin riesgos.
Lelink, instrumento mediante el cual el Estado financia sus necesidades, concentró vencimientos importantes que requirieron desembolsos en dólares. Esta situación aceleró el ritmo de apreciación del tipo de cambio y generó preocupación sobre la posibilidad de que continúe hacia niveles superiores.
El techo de $1.500 representa un punto técnico y psicológico relevante en la dinámica del mercado de cambios. Aproximarse a él sin superarlo es preferible para la autoridad monetaria, que busca evitar que se instale la idea de que la cotización escapa de control.
Ante esto, el Banco Central modificó su estrategia y redujo el ritmo de sus compras de divisas. Esta decisión refleja un cambio de prioridades: contener la presión cambiaria en el corto plazo se volvió más urgente que acumular reservas de forma inmediata.
Imagen: https://kaboompics.com/ / Pexels – Con informacion de Ámbito


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