Un turista que viajaba a bordo del crucero Hondius falleció por contraer hantavirus, y las pesquisas ahora pivotean en torno a un relleno sanitario como probable fuente de contagio. Aunque el paciente transitar por varios espacios durante su estadía, el basural emerge como zona de máximo interés para los investigadores epidemiológicos.
El sitio de disposición de residuos recibe visitas continuas de especialistas en ornitología y aficionados al estudio de aves. Estos grupos se aproximan regularmente para documentar y analizar las bandadas que vuelan sobre el área. La concurrencia permanente de personas introduce interrogantes respecto a la exposición a agentes patógenos.
La transmisión del hantavirus ocurre primordialmente mediante la interacción con roedores infectados, sus materias fecales o sus secreciones aéreas. Los rellenos sanitarios representan ecosistemas óptimos para la proliferación masiva de roedores, multiplicando las chances de contagio. Se investiga si el basural proveyó las condiciones para la infección en cuestión.
Desde el ministerio de salud precisaron que continúan las tareas investigativas orientadas a precisar exactamente en qué lugar ocurrió el contagio. Se están llevando a cabo rastreos de contactos del fallecido y se está reconstruyendo detalladamente su movimiento por la región durante el período relevante.
Para quienes concurren al relleno sanitario se recomendó fortalecer las precauciones, mediante el uso de implementos de protección y la adopción de prácticas higiénicas rigurosas. Se evalúa la introducción de mecanismos de limitación de acceso o la ejecución de campañas informativas dirigidas a los visitantes regulares, tendientes a disminuir la probabilidad de futuros contagios en el sitio.
Imagen: Nihongraphy 2 / Pexels – Con informacion de La Nacion


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